Lunes: Hacer nuestra propia versión de "Un tranvía llamado deseo".
Martes: Resucitar tus horas muertas recordando "sinvivires".
Miércoles: Que me cuentes hasta cien en alemán.
Jueves: Fresas con leche condensada y alguna de Aronofsky en el sofá.
Viernes: Despeinarnos hasta odiarnos cada día un poco menos.
Sábado: Escribir el mejor guión que jamás se haya escrito bajo el edredón.
Domingo: Dejarme ganar al Mario Kart.
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11.8.11
2.9.10
Baby, please don't move.
Y en aquel preciso instante sus manos se rozaron tímidamente. Él sabía que no debía mirarla directamente a los ojos, pues eran de un azul tan profundo que corría el riesgo de perdese en ellos. Ella conocía todos los secretos que guardaba su sonrisa prohibida. Vio sus manos, deseosas de dar un abrazo sincero. Él olió su perfume: le gustaba sentirla cercana. Fueron unos segundos mágicos, sembrados de un toque de pícara ternura.
Y cruzaron sus miradas. Y un escalofrío recorrió ambas espaldas. Y una risa cómplice se escapó. Y el tiempo se detuvo.
Y cruzaron sus miradas. Y un escalofrío recorrió ambas espaldas. Y una risa cómplice se escapó. Y el tiempo se detuvo.
Tiene algo que ver con
despacito,
los dos,
pastelada suprema
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