11.7.15

MARE.

yo siempre he sido muy de domingos
por aquello de la tristeza gratuita
esconderse a versos
y jurarle amor eterno 
a más imposibles que Santa Rita.

si quiero hablar de lo tangible, 
presumo de conocer cada centímetro de mis palabras 
pero la utopía se vuelve verborrea 
si eres tú quien responde al otro lado.

hace mucho calor,
hace rato que nos dieron las tres
y nunca antes me había importado tan poco 
que la cerveza estuviese caliente:

tenías un portaviones entre los omóplatos 
y mis ganas de aterrizar allí
hicieron que olvidase
mi pánico a las alturas.

tú tan paralelo 
yo tan oblicua
y una única solución a este problema:
convertir la imposibilidad en virtud
y hacer del triángulo de Penrose
algo más que un juego de niños.

30.6.15

Fuera de tiempo


Algo huele a podrido
en mi corazón de alquiler:
tal vez sean resquicios
de todas las veces que te quise
cuando ya había expirado
el contrato.

Fuiste el fichaje estrella de invierno
tras despojarnos
de todo tipo de abrigo:
cuando la distancia se vuelve
nexo de unión
no hay frío
al que valga la pena escribirle.

Ya es otoño en mi condena:
ya no me brotan
flores de las manos
y tu espalda es el resumen
del abrazo que no pesa.

Ya no llora mi niña de noche,
ya no llora mi niña de ayer,
ya no trina el pájaro al mediodía,

Y yo creo que ya me encontré.

16.6.15

Golpe de suerte

a veces me pasa que pienso mucho
me estreso y sólo me dejo salvar
por alguien que creo que nunca me falla
se llama igual que yo

cuando la verdad es que te has quitado la última conexión
me fumo encima
y no estoy tan segura de que sea a por tabaco donde te has ido

no sé qué hora es
el reloj se me paró a las 9:17
acababas de meterte el último gramo
y parecía que nos quedaba media vida por delante

y es que Andrés dolía más yendo colocados
confiando en lo adictivo de un polvo mediocre 
que alcanzaba nivel supremo
sólo porque era contigo

esto como broma ya ha estado bien
aunque debes conformarte con muy poco
si aún te quedan ganas de volver
a donde nuestras fobias eran filias la mayor parte del tiempo

yo es que ya no sé
no me quedan ases en la manga:
me he mirado bajo la falda a ver si quedaba alguno,
pero tampoco

¿en qué momento 
me cansé
de ser 
tu golpe de suerte?